Hace varios meses Toyota (en Estados Unidos) reveló la llegada del nuevo Tundra, una nueva generación de una de sus diferentes camionetas. La Tundra convive con el que quizás es uno de los modelos más icónicos de la marca nipona: el Hilux. También convive, y podría compartir elementos, con otro coche veterano de la alineación de Toyota, el Land Cruiser. Esta versión que veremos el próximo año trae novedades muy interesantes en lo que a cristales se refiere. Hablamos tanto de la luneta trasera como del techo solar doble. Además, traerá novedades y actualizaciones en la parte mecánica.

La Tundra es un vehículo orientado especialmente al público americano. En primer lugar por el hecho de ser una camioneta o pick-up, un segmento que tradicionalmente ha pegado fuerte en la tierra de las oportunidades. En segundo lugar, por la motorización que ha llevado hasta ahora. Mientras que en su gama de utilitarios normales, como los Prius, Auris o Yaris, encontramos motorizaciones híbridas, aquí se siguen viendo motores grandes. De hecho, el Tundra actual monta un monstruoso 5.7 V8. Utiliza una tecnología similar que las Hilux con las que compite Toyota en el Dakar y en otras competiciones de raids. Sin ir más lejos, Nasser Al-Attiyah y Matthieu Baumel se hicieron con la victoria en el Rally de Andalucía, batiendo a Carlos Sainz/Lucas Cruz.

En el interior trae otras sorpresas, como un nuevo sistema de infoentretenimiento que sustituye al existente. En general, se trata de una pick-up interesante y repleta de la última tecnología de la casa Toyota. Por ahora, y al contrario que las Hilux y Land Cruiser, la Tundra no se vende en los mercados europeos.

Actualizaciones mecánicas y cristales deslizantes

Lo primero y más llamativo, como se puede ver en el vídeo que ha publicado Toyota USA en sus redes, es el techo. Un doble techo solar con dos paneles que permiten que entre una gran cantidad de luz. Mayor sensación de espacio para un coche ya de por sí muy amplio en su interior. Si a eso le añadimos el cristal trasero deslizante, obtenemos aún más sensación de libertad. En definitiva, la luneta trasera se convierte en una ventana al exterior. Un invento que puede dar lugar a imágenes idílicas en días de ruta o de escapada.

En lo que a mecánica se refiere, también hay novedades. Se espera que el antes mencionado 5.7 V8 deje de utilizarse a favor de un propulsor más pequeño y eficiente. Un candidato fuerte, según el medio Motor1, es el 3.5 biturbo V6 que monta la versión más reciente del Land Cruiser. En este caso, es capaz de desarrollar nada menos que 409 caballos de potencia y 650 Nm de par motor. Algo lejos del Land Cruiser 2.8 diésel de 204 caballos que se vende en el mercado europeo.

Esta previsto que la nueva Tundra llegue al mercado en los meses de otoño o invierno al mercado estadounidense. Ahora bien, tampoco se prevé que este nuevo modelo de el salto al charco y llegue a nuestra red de concesionarios.